¿Conoces la acupresión tailandesa?

La acupresión tailandesa es a Tailandia lo que la fisioterapia a Europa. La acupresión tailandesa, también conocida como Masaje Tailandés Médico, es un método simple y eficaz, pero que por diversas razones no es muy accesible a los terapeutas occidentales, los “farangs” (así es como los tailandeses llaman a los extranjeros), no habiéndose integrado todavía en las enseñanzas de Masaje Tradicional Tailandés como una parte natural.

Habitualmente en Tailandia, las personas extranjeras no suelen acudir a los lugares y clínicas a los que van los tailandeses para recibir un tratamiento, posiblemente por ser lugares que no forman parte del circuito turístico. No es fácil encontrar practicantes de Masaje Tradicional Tailandés que estén formados en Masaje Tailandés Médico. Rara vez los ciudadanos no tailandeses tienen acceso al aprendizaje del Masaje Tailandés médico y la medicina interna. ¿Por qué?, Para muchas de las personas que nos dedicamos a las terapias manuales tailandesas no hay una respuesta definitiva. Posiblemente existan dos causas. La primera sin lugar a dudas es el celo con el que tradicionalmente el pueblo Tailandés salvaguarda su cultura y tradiciones, y por otro lado, barajamos la hipótesis de que sencillamente, esta práctica es menos atractiva visualmente para el turista por lo que habrá sido menos demandada su enseñanza a lo largo de todos estos años.

Se cree que el uso medicinal del Masaje Tradicional Tailandés surgió en Sukhothai, capital del primer reino tailandés, entre los años 1240 y 1320. Durante toda la historia del reino, las casas reales, han realizado un gran esfuerzo por recopilar, listar y almacenar su conocimiento médico. Durante años, estos conocimientos se habían transmitido de generación en generación de forma oral. A partir de la época de Sukhothai comienzan a usarse inscripciones en piedra, hojas de palma, papiros, tablillas y otros soportes. Tenemos que llegar hasta 1836 para encontrarnos con la mayor recopilación sobre el origen de las enfermedades y sus tratamientos: más de mil fórmulas de Masaje Tradicional Tailandés que se inscribían en paneles de mármol, colocados en los templos de Wat Pho y Wat Raja Oros. Estas inscripciones también incluyeron el principio del Masaje Tradicional Tailandés, con explicaciones de los síntomas y/o enfermedades que cada punto concreto del masaje puede ayudar a sanar. En estos grabados hay una maravillosa joya heredada de sus ancestros y hoy, por fortuna, disfrutada por occidente también. 60 diagramas sobre el cuerpo humano: 20 de ellos explican el recorrido y funcionamiento de las líneas de energía y los cuatro elementos que también son puntales de la medicina tradicional, tierra, agua, viento y fuego, y los otros 40 describen el efecto de los puntos terapéuticos, aspecto también muy destacable.

A lo largo de la historia, generaciones de profesionales han aportado distintas combinaciones de masaje médico, para el tratamiento de muchas dolencias ortopédicas diferentes. Noam Tyroler es el único maestro occidental que imparte cursos de Acupresión Tailandesa. Para adquirir sus conocimientos y cualidades ha tenido que trabajar duro durante casi 20 años, salvando todos los obstáculos impuestos por la sociedad tailandesa. Eso ha supuesto un mayor esfuerzo para demostrar su valía y capacidades.

Noam comenzó su andadura en el Masaje Tradicional Tailandés en 1989 y se formó intensamente durante un periodo de 3 años asistiendo a gran cantidad de cursos, quedando absolutamente prendado y embriagado por la magia de este arte curativo. En esos inicios, no sabía cómo acercarse al tratamiento del dolor. Su frustración siguió en aumento, y por ello en 1997 decidió volver a Tailandia con la intención, en esta ocasión, de lograr un conocimiento médico desde el punto de vista de la medicina tradicional tailandesa. Para ello visitó un gran número de escuelas, y además recibió formación de parte de profesores particulares. En la prestigiosa escuela Wat Pho fue donde finalmente le ofrecieron lo que estaba buscando: 52 protocolos de tratamientos para dolencias específicas. Por fin Noam descubría cómo trabajar a través de los puntos terapéuticos de forma natural. Había descubierto un magnífico tesoro, que marcaría el principio de un nuevo comienzo en un nuevo ciclo.

acupresion tailandesaUn año después volvió a Tailandia, con la experiencia acumulada de haber tratado a muchos clientes, que transmitían a sus amigos y familiares las bondades de los tratamientos recibidos de la mano de Noam, relatando que el trabajo que éste realizaba estaba centrado en el tratamiento de trastornos estructurales. Durante ese año, Noam luchó por entender todo lo que había recopilado en sus propios apuntes y recordar la localización exacta de los puntos terapéuticos y sintió la ausencia de un libro-guía que le ayudara en este propósito. Así surgió la idea de crear un libro que sirviera para reconocer líneas, puntos, diagnósticos, pasos en los tratamientos que permitiera a los alumnos de sus cursos emplear más tiempo en la práctica. Al fin y al cabo, el inmenso y detallista trabajo de estudio previo ya estaba realizado. Noam se convirtió así en un gran divulgador de esta maravillosa ciencia. Después de dos años de arduo trabajo, en el año 2008 publica su libro “Thai Accupresure For Orthopedic Disorders”, resultado de 19 años de práctica y enseñanza. Este libro supone una mayor accesibilidad al conocimiento médico del Masaje Tradicional Tailandés, normalizando de esta forma la enseñanza de esta disciplina dentro del Masaje Tradicional Tailandés, incluyendo en las formaciones tradicionales la parte tailandesa que trata todo tipo de dolencias.

A lo largo de todos estos años de aprendizaje y docencia, he tenido la gran oportunidad de recibir enseñanzas de gran cantidad de maestros. Asistir a un curso impartido por Noam ha sido un regalo, sobre todo experimentar de primera mano la sencillez con la que transmite sus conocimientos y de qué manera te guía hacia el encuentro del punto preciso que podemos percibir, y que en cada persona se manifiesta de un modo distinto. Conocemos el lugar exacto, pero una vez allí debemos descubrir “sintiendo” el área, trabajando la profundidad, la presión, el apoyo, el tiempo, invitándonos a encontrar esos matices que diferencian a cada persona: suavidad, sequedad, dureza, humedad, temperatura, etc. En definitiva, alcanzar la perfección en cada presión que ofrecemos a nuestros pacientes.

Pedro Liébana
Director de la Escuela Rak Saeng
www.raksaeng.es

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba